FM Cambio de rumbo: un concurso público y el plan para recuperar la firma estratégica argentina

En un mano a mano con DEF, Pablo Glöggler y Diego Martínez, autoridades de Fabricaciones Militares, aseguraron que la firma tiene que volver a producir para la Defensa. Además, contaron que buscan acelerar la transformación con un concurso público nacional e internacional. 
28 de mayo de 2026 ZAMBOMBA

Pablo Glöggler y Diego Martínez asumieron hace apenas unos meses la conducción de Fabricaciones Militares (FM), como presidente y vicepresidente, respectivamente. Provenientes del ámbito privado, aunque estrechamente ligados al Ejército Argentino en su condición de oficiales de reserva, ambos desembarcaron en la compañía a pedido del ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, con una misión clara: recuperar el protagonismo y la capacidad estratégica de FM. 

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Desde el edificio de Fabricaciones Militares, sobre la avenida Cabildo, ambos hombres encaran una nueva etapa que, sin lugar a dudas, marcará el destino de una de las empresas estratégicas más importantes de la Argentina. “Es un cambio de paradigma”, aseguran en conversación con DEF, al describir el momento de transformación que atraviesa esta Sociedad Anónima del Estado que opera bajo la órbita del Ministerio de Defensa.

Con una visión enfocada en la defensa, la soberanía y la recuperación de las capacidades industriales, ambos funcionarios no solo buscan garantizar la sustentabilidad de la firma, sino también devolverle un lugar estratégico. De hecho, no demoraron en dar muestras de cuál sería su impronta: 24 horas después de oficializarse sus designaciones, ya estaban recorriendo las distintas fábricas para conocer, de primera mano, las distintas unidades de negocio y escuchar las inquietudes y propuestas. 

¿Podrán Glöggler y Martínez recuperar la capacidad operativa de Fabricaciones Militares y el espíritu fundacional con el que Savio imaginó una Argentina industrial, soberana y tecnológicamente autónoma en materia de Defensa? Sus primeros tres meses parecen mostrar que sí se puede: reactivaron capacidades, volvieron a producir municiones para las Fuerzas Armadas, encendieron una forja que hace décadas permanecía inactiva y se lanzan a la búsqueda de clientes. Saben que pueden llevar “esta patriada” (como la definieron desde Cabildo 65) porque, detrás del sello “FM”, hay algo que pocos productos pueden garantizar: “Fabricaciones Militares no tiene novedades de calidad”. 

Un dato: Fabricaciones Militares cuenta con distintas plantas en el país: Río Tercero (Córdoba), Azul (provincia de Buenos Aires), Villa María (Córdoba) y Fray Luis Beltrán (Santa Fe). Cada una de ellas se especializa en distintas unidades de negocio. Por ejemplo, mientras que en Santa Fe se produce para las áreas de Defensa y Seguridad (hay plantas para chalecos, armas y municiones), en Córdoba el foco está puesto en químicos y fertilizantes.  

Pablo Glöggler: “Vinimos a poner a las fábricas a operar”

-¿Por qué aceptaron el desafío de Fabricaciones Militares?

-Pablo Glöggler (P.G.): Cuando un oficial superior te invita, en realidad te está ordenando. Y la verdad es que tuve ganas de acompañar a alguien que posee entereza. Honestamente, admiro al ministro, sé de su dedicación. 

De todas maneras, no fue simple. Porque estamos hablando de una empresa con más de 1.000 empleados. Entonces, hubo una delegación de confianza que a nosotros nos empoderó para poder hacer todo lo necesario para cumplir el mandato. 

-¿Cuál es ese mandato?

-P.G.: Vinimos a poner a las fábricas a operar y acercarnos al cliente original, las Fuerzas Armadas. La idea fue reunirnos con sus titulares y mostrarles nuestras capacidades para que podamos pensar en el siguiente paso evolutivo. 

Cuando llegamos acá, nos encontramos con una estructura sobredimensionada. Las posiciones de directorio de todas las empresas, en general, no toman un rol cercano a lo ejecutivo. Nosotros, en cambio, asumimos un papel: 100% manos a la obra. Todos los días, todo el tiempo y con atención a toda la situación. Lo primero que hicimos fue cambiar la estructura: pasamos de 32 a seis gerencias, con foco en la parte comercial. Y, además, empezamos a hablar con los jefes de las Fuerzas Armadas: con el almirante Dalle Nogare, el teniente general Zarich, el brigadier general Valverde, y el almirante Romay. Y, a su vez, con los directores de Material de las Fuerzas para entender qué es lo que necesitaban. 

-¿Qué surgió?

–-P.G.: Un ejemplo: volvimos a entrar en el TAM 2C-A2. Lo hicimos con algunas oportunidades para proveerles material.
Además, este mes entregamos casi 6 millones de municiones al Ejército. Estamos cotizando munición para la Armada y para la Fuerza Aérea, a quienes no les vendíamos desde hace años. 

En ese contexto, estamos recuperando una forja que hace 40 años que estaba pagada. Se prendió y ya hemos podido trabajar para hacer munición de 105 mm para los tanques y cañones. 

Autora de la Nota: Patricia Fernández Mainardi

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